En un momento se convirtió en pesadilla
Estábamos (no se con quien) en una especie de cochera o playa de estacionamiento, y alguien tiraba piedras desde un edificio y caían sobre el auto
Mucho gris
En un momento estábamos junto a la pared medianera que nos protegía de las piedras...alguien me dijo:
"...la sangre en las patillas es (síntoma?) de la enfermedad Patilla de Saxofonista...es mortal (una especie de cáncer?)...te quedan pocos días de vida..."
En ese momento me acordé de mi amigo Ángel Scusolin...un cáncer de garganta lo reventó en 6 meses....
fin de lo que me acuerdo del sueño..
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Sentimientos cuando me desperté:
¿Cómo cambiarían tus prioridades si sabés que te quedan los días contados?
Si, la familia...
¿arrepentimiento por lo no hecho?
si...dejé pasar una vida entera...40 años...para que? para lograr que?
Arrepentimiento por lo hecho?
no creo...me parece que va por el lado de la Culpa por el tiempo perdido...por las oportunidades perdidas,
ya no soy un pendejo con toda la leche...estoy bien cansado Burnout de la vida que llevo sin descanzar fines de semana enteros
para que? para quien?
El dinero se recupera
El TIEMPO no se recupera...No desperdiciar el recurso mas valioso...vivir
No nos olvidemos de vivir...
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Después de haber descrito mis sensaciones, encontré en la web este link:
http://www.elnuevodiario.com.ni/opinion/91275-que-harias-si-te-das-cuenta-que-te-queda-poco-tiem/
¿Qué harías si te das
cuenta de que te queda poco tiempo de vida?
Se puede vivir feliz y
morir tranquilo si aprovechamos las oportunidades que la vida brinda, si
valoramos el tiempo y disfrute de la misma, si amamos a la familia y al pueblo,
si nos importan los valores y principios más que lo material, si servimos
desinteresadamente y perdonamos fallas o errores de los demás, si compartimos
sus alegrías o les brindamos apoyo cuando lo necesiten, si la verdad es la
política de nuestra vida y somos consecuente entre lo que predicamos y lo que
hicimos y si siempre luchamos y nunca nos rendimos ni ante la muerte.
- 29 Diciembre 2010 |
La vida es maravillosa a
pesar de tantos obstáculos, preocupaciones y problemas. Vivir es un regalo. No
sabemos cuántos empaques tiene, y debemos decidirnos a vivir intensamente cada
momento, disfrutarla, actuar correctamente y prepararnos para enfrentar la
muerte con firmeza. Uno de los grandes misterios que envuelve al ser humano es
la muerte, ya que no sabes cuándo te va a llegar o qué sigue después. Es una
ventaja conocer la certeza de la primera incógnita.
Recientemente, en una reunión, un amigo preguntó: ¿qué harían si se dan cuenta
de que les queda poco tiempo de vida? Las primeras reacciones fueron bromas,
que si “la había fumado verde”, muchas risas, no sé si por nerviosismo, pero
preguntaban en tono jocoso quién se sentía viejo, o si se estaba despidiendo.
Pero luego que el amigo insistió con su pregunta, se hicieron muchos
comentarios ya más pausados y serios, bastante coincidentes todos, los cuales
comparto en este espacio, a manera de reflexión. Me permito aclarar que ninguno
de los presentes, en aquella reunión, padece de alguna enfermedad u otra causa
que indique que le quede poco tiempo de vida.
Reflexión ante la
muerte
Todos sabemos que nadie
es eterno, excepto Dios, que todo se acaba en la vida, pero cuando el ser
humano se da cuenta de que le queda poco tiempo, empieza a reconocer
importancia a todo y se nos dificulta precisar qué hacer y por dónde comenzar
para aprovechar el tiempo que nos queda. Reflexionar ante la muerte provoca un
shock, y si no se enfrenta con calma y serenidad no se podría vivir
intensamente el tiempo que queda.
Los seres queridos
En las reflexiones de la
reunión que referí, hubo plena coincidencia en reunir inmediatamente a sus
seres queridos, hijos, esposa, padres, familiares y amistades más cercanas,
para explicarles con serenidad la situación, hacerles ver que no es una
despedida, ya que se lucharía hasta el final, ratificarles su amor,
agradecerles por toda la felicidad que le han brindado, expresar el deseo de
compartir el tiempo de vida que queda, e invitarles a vivir al máximo hasta el
último segundo. Asimismo, transmitir el gran pesar por los días que no se les
dedicó el tiempo, por ocuparlo en otras actividades: generalmente el trabajo.
Un joven, de los presentes, expresó tristeza, ya que no tendría oportunidad de
conformar una familia y dejar descendencia; mientras que la mayoría expresó
preocupación e incertidumbre por el futuro de sus seres queridos.
Dejar un buen recuerdo
Expresaron también los
presentes, que se irían tranquilos sabiendo que hicieron bien las cosas, o al
menos si las enmendaron, perdonando a aquellas personas que le lastimaron y
pidiendo perdón a quien hayan lastimado. Intentarían ir a lugares que nunca
pudieron visitar con su familia, tratando que esos momentos fueran
inolvidables. Permanecer en paz, arreglar sus casas, dejar en orden todos los
asuntos, tanto legales como materiales, para evitar cualquier roce familiar
posterior.
Hubo quien planteó que pediría a Dios le diera una ampliación de vida, una
oportunidad para hacer mejor las cosas, pero preparándose para el desenlace.
También pedirían no lloraran y les recordaran con alegría, como personas que
fueron felices por haber tenido una buena familia y amistades, y que estarán
presentes en cada pensamiento y en cada apoyo que brinden a sus hijos, aunque
no estuvieran físicamente.
Programarían el sepelio reflejando diversidad de creencias y tradiciones,
algunos pidiendo se les sepulte con una Biblia, con canciones de alabanzas a
Dios, otros con música testimonial, otros con mariachi, pero todos aspirando
que fuera sin tristeza.
Expresarían que cuando les recuerden sea porque estarán presentes apoyándoles,
dándoles fuerzas y alientos para seguir adelante, transmitiendo amor, y que la
muerte solo llegará si se les olvida.
¿Cómo vivir la vida?
La vida es un viaje sin
retorno. Hay que tener listo el equipaje, gozar de los seres queridos
permanentemente, extraer todo lo positivo, aprendiendo y disfrutando todos los
días, viviendo cada momento como si fuera el último, siendo mejores personas,
con dignidad, honradez, felicidad, amor y humildad, haciendo el bien siempre,
para no tener temor alguno ni arrepentirse; de tal forma que, cuando nos toque
viajar, dejemos una huella imborrable por las cosas positivas y bonitas que
hayamos hecho.
No sé por que se vive intensamente cuando queda menos tiempo y los que tenemos
una vida por delante no la disfrutamos con esa misma intensidad, aun sabiendo
que en algún momento se nos acabará.
La muerte anunciada es una gran ventaja que nos da la vida para arreglar o
hacer cosas que tenemos pendientes. Cuenta una persona que vivió ese momento,
cuando le dijeron que tenía una enfermedad terminal, y luego de sobrevivirla,
que las prioridades le cambiaron de sitios, colocando a su familia y la salud
en primer lugar y todo lo demás a continuación..
No esperemos noticias trágicas para valorar lo que tenemos, o para perdonar
cualquier falla de nuestros seres queridos. Debemos vivir y ser feliz día a
día. No importa si es el final o el principio, hay que vivir dando mucho amor y
servicio, ser feliz en cada momento por pequeño y poco significativo que se
considere. Disfrutemos todos los días como si fuera el último, nunca se sabe
cuándo la muerte toca tu puerta y generalmente lo hace sin avisar. Si sólo
vamos a disfrutar la vida el ultimo día, nunca se logrará, porque quizás no
habrá nadie que avise.
La mayoría de las personas buscan la felicidad imposible, sin saber que la
verdadera está en sus seres queridos, en sus éxitos, en sus luchas y fracasos,
en fin en los mismos problemas diarios de la vida.
Descansar en paz
Se puede vivir feliz y
morir tranquilo si aprovechamos las oportunidades que la vida brinda, si
valoramos el tiempo y disfrute de la misma, si amamos a la familia y al pueblo,
si nos importan los valores y principios más que lo material, si servimos
desinteresadamente y perdonamos fallas o errores de los demás, si compartimos
sus alegrías o les brindamos apoyo cuando lo necesiten, si la verdad es la
política de nuestra vida y somos consecuente entre lo que predicamos y lo que
hicimos y si siempre luchamos y nunca nos rendimos ni ante la muerte.
Pero sobre todo, si tenemos la firmeza y sabiduría para diferenciar entre el
bien y el mal y combatirlo, entre solidarizarnos o sólo recibir, entre
construir o destruir y qué actitud adoptamos. Si enfrentamos el dolor y las
tristezas, llorando pero secando las lágrimas para ver con optimismo junto a la
familia noches estrelladas, la luminosidad del sol, mañanitas en los campos
chontaleños, puestas de sol en Varadero y sobre todo, descansaremos en paz si
tus principios y convicciones te llevaron a luchar, a actuar con coraje contra
la moral del mal, con valentía para tomar posiciones y siempre
dispuesto a afrontar sus consecuencias.
La vida es maravillosa, pero vos te has preguntado: ¿Qué harías si te das
cuenta que te queda poco tiempo de vida?
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